Ser adult@ no significa exclusivamente haber alcanzado un desarrollo orgánico y físico particular capaz de proveerse (o a otros) a través de la generación de valor, la explotación o el intercambio de recursos -económicos o naturales- la resolución de ciertas necesidades humanas tales como: alimentación, hidratación, territorio, seguridad, salud física, pertenecía al clan o necesidades sexuales reproductivas.

Es importante reconocer que a pesar de la apariencia física de los cuerpos, hay otros factores que debemos explorar y agregar al constructo de adult@. De lo contrario, seguiremos siendo infantes malcriado e inmaduros generando grandes dificultades en otras áreas de nuestra vida, siendo incapaces de:

  • Asumir y responder por los compromisos, deberes y cuidos: afectivos, sentimentales, intelectuales, corporales o sexuales intrínsecos o acordados dependiendo de la relación humana que nos corresponda, ya sea esta una relación intrapersonal o interpersonal a nivel íntimo, comunitario o social.
  • Ser empátic@s con la escala completa de necesidades1 propias y las del otro (este otro puede ser un conocido íntimo o cercano, o puede ser un otro con más grados de separación, pero aún así, interrelacionado. Ej: Otros miembros de la ciudadanía).
  • Gestionar la presión que va en aumento al asumir relaciones sexo-afectivas de mayor compromiso, responsabilidad e intimidad (o cargos privados o públicos con altos niveles de compromiso y responsabilidad), produciéndonos una serie de reacciones primitiva de protección para proveernos seguridad frente a los niveles de stress o miedo que este tipo de relaciones o funciones conllevan: huir, estallar, mentir, controlar en exceso, roles tiránicos, manipular, corrupción, etc.

La inmadurez, carencia y falta de herramientas a nivel psico-afectivo-emocional-libidinal-relacional además de causarnos dificultades en los mencionados bullets, también nos conmina a un movimiento involuntario de trasladar la parte de responsabilidad que nos corresponde a un tercero (o sea, -yo no tengo nada de responsabilidad-, -no la asumo- o -soy incapaz de asumirla-). Lo cual favorece el movimiento caprichoso que busca hacer sentir culpable o minimizar al otro cuando este nos enuncia las obligaciones mínimas que nos pertenecen.

De igual manera, es posible que ese otro (que podemos ser nosotr@s también), al adolecer de madurez, valoración y herramientas en el área psico-afectivo-emocional-libidinal-relacional tome esa culpa y desvalorización como propia, resultado de la inhabilidad de:

  • Poner marcos saludables.
  • Sentirse merecedor(a) de respeto
  • Comunicar lo que necesita para su bienestar de forma clara y cariñosa sin atacar la identidad nuestra o de los demás.
  • Definir qué es lo que necesita para su felicidad sin esperar que SIEMPRE seamos nosotr@s o los demás quienes determinen –quién es-, -qué tipo de relación tenemos-, -qué requiere para su placer-.
  • Soltar a pesar de que recibe daños reiterados suponiendo exclamaciones insistentes como -tu no me entiendes-, -Tu no me quieres– (porque yo no me entiendo y no me quiero), – replicando, reiterando y cerrando el ciclo de la culpa, la violencia y las relaciones tóxicas.

Todo lo mencionado, también son una infantilismo exacerbado habitando un cuerpo de adult@.

Más allá del sinnúmero de ejemplos que podemos transcribir para dibujar nuestro punto, lo que deseamos comunicar es que tener un cuerpo desarrollado físicamente NO SIGNIFICA estar en presencia de un adulto completamente.

Para nosotr@s un adulto integro es aquel cuerpo desarrollado corporalmente que además, ha adquirido las herramientas y capacidades adecuadas de autosuficiente, autonomía e interdependencia psico-afectivo-emocional-libidinal-relacional y posee el autoconocimiento necesario que le permiten resolver y gestionar cada una de sus necesidades humanas generales:

  1. Con base a sus gustos e intereses específicos.
  2. De manera consciente, responsable y respetuosa.
  3. Cuidados@ de la interrelación ecológica que existe consigo mismo, sus entornos y otros seres.
  4. Favoreciendo el bienestar propio y de sus entornos a largo plazo sobre el corto plazo.
  5. Siendo consciente de la cantidad de responsabilidad que puede asumir y le corresponde de las consecuencias de sus actos y asumiendo esa cantidad.

¿Qué otras características crees debe tener un adulto integral?

¿Qué factores impiden el desarrollo de un adulto integral?.

 

 

  1. Necesidades humanas: respirar, movernos, alimentarnos, hidratarnos, dormir, descansar, defecar, orinar, sexo reproductivo (cómo especie), aseo. Seguridad y cuido territorial, de recursos, físico (salud e integridad), material. Pertenecia y relación con clanes (familia, amigos, laborales, pareja, comunitarios, sociales, etc.). Respeto, cuido, atención, estima y reconocimiento: afectivo, cariñoso, emocional, intelectual, libidinal (erótico-sexual). Placer sexual con otros y con nosotr@s mism@s.. Derecho a confiar y recibir confianza. Derecho a dar compromiso y recibir compromiso. Expresión y extensión verbal, corporal, afectiva, emocional, intelectual, libidinal. Realización de sueños, logros, metas. Autoconocimiento y conocer el mundo. Practica de un credo y religión. Conexión espiritual.

 

 

About Daniel Andrés Mora Lugo

Fundador y Creador de Sextima, Licenciado en educación para la primera infancia en formación, Former Director Creativo de SanchoBBDO, meditador Vippasana, tallerista, viajero, former estudiante y actual profesor del Centro de Estudios CasaOcho. Sabe que la autoestima y la sexualidad van de la mano, no pueden ir separadas y en orden de construir una se necesita de la otra. Conoce su trabajo aquí en sextima.co o en su obra #ignominia aquí.