El verdadero amor

By 14 agosto, 2017Autoestima

Buscas el amor en todas partes, sales y miras quién puede darte de eso que piensas que es el amor, lo mendigas, lo escarbas, sufres en el camino a su encuentro, quieres abrazos, caricias, palabras bonitas, ir a cine, amigos perfectos, alguien que te escuche, salir de fiesta, alguien a quien contarle tus tristezas, tus aventuras, buscas amor en tus padres, en tus hermanos, en las historias de los abuelos, en los cuentos de hadas, en las canciones, en los libros, en las series…

“Dejas de ser tú para recibir de los demás lo que éstos quieran darte, y crees que eso es el amor”.

Ves el amor tan lejos de tus posibilidades, sientes que para encontrarlo debes ser fiel a la historia, y lo que ésta te ha enseñado es que para ser feliz necesitas un príncipe que te saque de la miseria, haciéndote creer también que eres un ser miserable; o que para tener a una princesa en la casa debes ser un príncipe perfecto, como si la imperfección no fuera divina. Que para recibir el amor de la familia debes ser aplicado, ordenado, cumpliendo los mandatos y las reglas. Que para recibir el amor de tus amigos debes dar mucho más de lo que quizás puedas recibir, cuando conscientemente sabes que lo que estás buscando es todo lo contrario. Dejas de ser tú para recibir de los demás lo que éstos quieran darte, y crees que eso es el amor.

Comienzas a odiar todo de ti y envidiar todo de los demás. La inconformidad de quien eres, de cómo eres, de tus sentimientos, de tus emociones, de tu trabajo, tu familia, tus amigos, tu pareja, se ha tomado tu vida, y por estar viendo hacia afuera, no te estás dando cuenta del ser tan maravilloso que eres.

Te hicieron creer que el amor es externo a ti, y que mentira más grande.

Amarte no es más fácil que amar a otro, y que incongruente amar a otro si no te amas. Ese amor que creías sentir por los demás es tan solo un bello reflejo de lo que quieres sentir por ti. Sales siempre a buscar el amor, y no te has dado cuenta que primero debes mirar en tu interior y así enamorarte de ti, de quien tú eres, de cómo eres, de tus defectos, de tus debilidades.

Conquístate, elógiate, abrázate, tócate, conócete, bésate, aprende a escucharte, a mimarte, a disfrutar de tu compañía, de tus historias. Ámate, porque el primer amor es contigo, con lo que más odias de ti y con lo que más amas.

“Ese amor que creías sentir por los demás es tan solo un bello reflejo de lo que quieres sentir por ti”.

Cuando aprendes que el verdadero amor comienza en tu interior, aprendes a amarte, y es justo ahí que descubres lo bonito que se siente cuando amas amándote, sin ataduras, sin necesidad de querer recibir o de buscar, solo con la plena satisfacción de saber sentir, de saber amar. Comienzas a ver tu vida y a las personas que la conforman con la pureza de este hermoso sentimiento.

Ámate para amar, y ama sin esperar.

About Jennifer Rodríguez

Fundadora de Jay Kintsugi, terapeuta integral en Bioreprogramación, PNL y maestra Reiki. Enamorada de la vida y del amor. Le gusta llorar tanto como reír. Comprometida con el ser humano y su autoconocimiento holístico. / Disfruta en vivo de sus conocimientos y experiencia en el taller “3 Días para toda una vida”, en el que podrás transformar tu vida aprendiendo a empoderarte de quien eres. Mira toda la información en www.jaykintsugi.com/talleres/