Es fácil decir yo tengo autoestima.
Es fácil decirle al mundo que te amas.
Pero de verdad reconocer cuanto amor propio tenemos, es una tarea temeraria.
“El metal se prueba en el fuego”– una voz sabia me solía repetir.

Un ejemplo:
Es fácil decir yo soy paciente y tranquil@,
Es fácil.
Pero cuando la situación de turbulencia se presenta, cuando el caos arremete tu vida
y las circustancias externas presionan sobremanera, ya no es tan facil mostrarse tranquil@ y relajad@. ¿Verdad?.
Porque “El metal se prueba en el fuego”.

Escuché alguna vez:
-“Soy tan buena persona por las buenas; pero en las malas, ténganse de atrás”-.
No hay virtud en ese comportamiento.
Es fácil ser buena persona cuando todo está bien.
La virtud está, en ser buena persona aún en las situaciones difíciles.
En tratar con cariñ@ y respeto al otro a pesar de lo funesto de la coyuntura.
Allí se muestra la calidad del metal, allí se muestra la calidad de la persona.

Hablamos tanto de amor propio,
pero el amor propio va más allá de amar lo lindo y hermoso que tenemos.
El reto es amar eso que no nos gusta tanto de nosotros, eso que nos desagrada, eso que nos incomoda.
Es ahí, donde está el desafío y es allí donde la mirada del otro juega un papel fundamental en nuestro auto reconocimiento.
Cuando tenemos la mirada del otro sobre nosotros, observándonos, juzgándonos o maltratándonos;
en silencio, prestamos atención a nuestro discurso interno:
¿Estoy validando lo que él, ella o ellos dicen mí?,
¿Estoy asintiendo junto con la sociedad y lo que dice debo ser para ser aceptad@ y reconocid@?,
¿Está mi autoestima viniendo a mi rescate, esos pensamientos de amor y valor propio?.

Cuando el mundo te dice que estás mal, la autoestima debe venir a a tu encuentro y hacerte prevalecer.
Ese hermoso escuadrón interior de pensamientos, resultado del autoreconomiento, la aceptación y el amor.

La mirada del otro nos permite evaluar en que condiciones o nivel está nuestra batería de conceptos sobre nosotros mimos (nuestra autoestima).
Me atacaron y aún así yo me amé.
Me dijeron que no valía y aún así yo me reconocí valios@.
Me dijeron fe@ y aún así, yo me sentí amad@ por mi mism@.

El encuentro con lo ajeno, con lo externo nos obliga a auto-legitimarnos.
La mirada del otro nos pone en evidencia,
atestigua la calidad de nuestro amor propio
y el carácter de ese oro interior que se pone a prueba día a día, en el fuego.

 

About Daniel Andrés Mora Lugo

Fundador y creador de Sextima.co. Licenciado en pedagogía, terapéuta pedagógico, former director creativo, meditador vippasana, tallerista, viajero, former estudiante y profesor del Centro de Estudios CasaOcho. Ha centrado su investigación en entender la relación que hay entre autoestima, las relaciones significativas y las narrativas no coercitivas de sexualidad con la aparición de las distintas manifestaciones de la violencia intra e interpersonal, de ese modo, poder desarrollar estrategias pedagógicas que favorezcan su reducción.