Constitución 2018.v1 / para el deseo-placer-recompensa en expresiones afectivas, sensuales o sexuales.

Reconocemos que somos seres corpóreos, sexuados, con capacidad de deseo-placer-recompensa, sentipensantes, con identidades, interconectados, sociales, políticos, espirituales, etc. Por lo tanto, entendemos que cada uno de nosotros es un ser humano que tienen historia, propósitos, acuerdos y solicitudes. Por tal motivo, para establecer una comunión y comunicación adecuada en cualquiera de los siguientes acuerdos re-apropiativos de nuestra naturaleza deseo-placer-recompensa a nivel afectivo, sensual o sexual, debemos acercarnos con cariño, respeto y amor al otro y a nosotros mismos, para cuidarle, permitirle ser y desarrollarse.

  1. Aceptamos nuestros cuerpos desnudos como cuerpos de placer sentipensantes que son proveedores y objetivos de placer visual o táctil, tanto para nosotros mismos, como para las demás personas.
  2. Nos permitimos desear a otros seres humanos visual o táctilmente de forma afectiva, sensual o sexual.
  3. Tenemos derecho a expresarle al otro nuestro deseo explícitamente, ya sea, sólo para verbalizarlo o buscar satisfacerle1.
  4. Nos permitimos ser deseados por otros seres humanos visual o táctilmente de forma afectiva, sensual o sexual.
  5. El otro tiene derecho a expresarnos explícitamente su deseo, ya sea, sólo para verbalizarlo o buscar satisfacerle a través de nosotros2.
  6. Nos merecemos conceder y recibir placer corporal, intelectual y emocional de manera afectiva, sensual o sexual.
  7. Permitimos que el otro nos de placer, entregue placer, reciba de otros y también de nosotros deleite corporal, intelectual y emocional de manera afectiva, sensual o sexual.
  8. Es nuestro DEBER y DERECHO crear, expresar y conversar nuestros límite-acuerdos3 afectivo-emocionales, sensuales y sexuales, con amor y respeto4 o manifestar los límite-mandato con fuerza y agresividad (sin violentar al otro5) cuando es requerido6.
  9. Propendemos a preguntar, escuchar y reconocer los acuerdos o mandatos7 del otro, para conversarles, comprenderles, respetarles y cumplirles.
  10. Entendemos que nuestra desnudes8 y la de las demás personas, NO DA consentimiento de acoso o abuso visual, verbal, ni táctil. Nuestra desnudez NO cede ni nos despoja de nuestra propiedad corporal sentí-pensante por ningún motivo.
  11. Comprendemos que nuestros cuerpos desnudo sólo pueden ser accedidos visual-prolongado9, verbalmente o táctilmente con nuestra autorización explicita, ya sea por solicitud o invitación expresa gestual (seña con las manos) o verbal (sí, ven, dale, sigue, adelante, etc.).
    REITERAMOS: La desnudez no es una invitación expresa a ser accedid@s visual-prolongadamente, verbalmente, ni táctilmente, por más que nuestros cuerpos desnudos sentipensantes sean objeto de deseo.
  12. Concebimos que nuestra desnudez es equivalente a orgullo y poder personal, que puede ser intima, pero no sinónimo de vergüenza, culpa, deshonra. Por el contrario, nuestro cuerpo desnudo es homólogo de placer, valor, excitación, disfrute, vida, dicha, vínculo y por lo tanto, es deseable por el otro y por mi mism@.
  13. Sabemos que la vergüenza, la privación de la desnudez, la prohibición del deseo a nuestros cuerpos desnudos sentí-pensantes dadores y receptores de placer es un ejercicio de deslegitimación, expropiación de nuestra soberanía, poder personal, y un ejercicio de desexualización psicológica que va en atropello a nuestra sexualidad.
  14. Honramos nuestro sistema de deseo-placer-recompensa a nivel afectivo, sensual y sexual para saber qué solicitamos, requerimos y cómo lo estamos satisfaciendo particularmente.
  15. Reconocemos las extrapolaciones en la búsqueda y satisfacción de placer (abusos, adicciones, ejercicios de poder, morbo, sumisión, denigración, totalitarismo, etc.), y por qué se están dando (Excesos de prohibición o ambientes con bajos niveles o carentes de placer) tanto en nosotr@s como en el otro, para saber como gestionarles y resolverles.

¿Qué otros acuerdos podemos hacer en conjunto?.

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Pies de Página.

1. Consideraciones
1.1. Que sea una relación de pares
1.2. Que tengamos presente que estamos tratando con un ser humano sentipensante, con historia, acuerdos y límites, el cual merece que nos acerquemos con respeto y tengamos consenso explicito para aproximarnos, o sea, debemos haberlo solicitado o sido invitados, y por medio de una afirmativa expresa (no señores, los piropos en la calle, no cuentan).
1.3. Que no sea una relación donde hayan ejercicios de poder: subordinador-subordinado.
1.4. Que si bien nuestra solicitud de satisfacción de deseo puede ser acatada o re-acordada, también puede ser negada, y el otro está en todo su derecho de conceder, replantear o rechazar.
1.5. Al recibir una negativa, debemos comprender que si nuestro objetivo es satisfacción del deseo, este se va a ver impedido, generando frustración en nosotros, por lo tanto, es nuestra responsabilidad gestionarle en otros espacios (pedagógico o sustituto) si no se llega a un acuerdo, y nunca conminar al sujeto de nuestro deseo a que es su obligación satisfacernos o imputarle nuestra frustración en sus diferentes manifestaciones (ira, denigración, indolencia, falsa indiferencia, maltrato verbal o físico, pataleta, etc).
1.7. Que sea en ambientes o espacios adecuados, donde el otro y nosotros podamos y tengamos la opción de negarnos o retirarnos, si así, alguno lo solicita sin sufrir represarías violentas (ser despedid@, humillad@, acosad@, etc). Por el contrario, la dimitiva debe ser asumida con la naturalidad que implica la autonomía del otro, la comprensión de no estar buscando sumisión sino la expresión de un deseo, y la habilidad de gestionar la frustración si se buscaba satisfacción en un espacio pedagógico o sustituto.
1.8. Saber que de nosotros no cumplir estos requerimientos, estaremos ejerciendo una violencia, y el otro puede reaccionar agresivamente para proteger su estima, identidad e integridad y alejarse para su seguridad.
2. Consideraciones 2
2.1. Que podemos conceder la petición, replantear la solicitud y proponer alternativas, o en definitiva negar el pedido.
2.2. El otro sólo puede expresar su deseo, si ha tenido el consenso explicito de nuestro parte de acercarse, ya sea porque lo ha solicitado y lo hemos afirmado expresamente, o ha sido invitado de nuestra parte.
2.3. Estemos en una relación de pares
2.4. Que no estemos sujet@s a la subordinación de un(a) jefe o juegos de poder por parte del solicitante para acceder a beneficios o ascensos. Nota: De acceder expresamente a jugar los juegos de poder propuestos por el/la subordinador(a) y performar el rol subordinado, o no denunciar la situación por miedo a represarías, no nos excluye de ser responsables de la legitimación del abuso del poder.
2.5. Al proveer una negativa, debemos comprender que el objetivo de satisfacción del deseo (o sea, nosotros) no va a poder ser alcanzado, se generará una reacción en cadena dentro del solicitante que lo llevará a sentirse frustrado, de lo cual se desprenderán diversas expresiones dependiendo del grado de madurez emocional y sexual que el individuo posea, las cuales podrán ir desde decirnos gracias sinceramente por haberle escuchado y continuar con otro tema normalmente, hasta lanzarnos un violencia física o verbal (puede pasar, para esto tenemos un artículo más adelante). Pero es importante que sepamos que No es nuestra obligación hacernos cargo o recibir la frustración particular del otro. La responsabilidad primaria de gestionar la frustración particular resultado del deseo no satisfecho, debe ser un ejercicio auto-pedagógico y autocrítico por parte del solicitante. Si ya, por empatía queremos o sentirnos que podemos colaborar a gestionar la frustración del otro (entendiendo que esa frustración particular NO es nuestra) podemos hacerlo como un ejercicio de amor, cuido, construcción de tejido social y gestión de la frustración colectiva (de la cual si todos somos responsables).
3. Para ello hay que listarlos, conocerlos, tenerlos claros y COMPARTIRLOS, por lo tanto, es responsabilidad de cada uno hacer estas auto-constituciones de lo que nos gusta y no nos gusta, de lo que permitimos y no permitimos, de lo que deseamos y no deseamos, de lo que le nos causa placer y lo que no, etc. Estas constituciones personales se deben actualizar anualmente (recomendado, no obligatorio) ya que somos seres vivos, que nos transformamos, cambiamos adquirimos nuevas estructuras y nos liberamos de otras constantemente.
4. Con aquellas relaciones o espacios donde puede haber consenso porque nos reconocemos y escuchamos como seres corpóreos sentí-pensantes.
5. Agresividad y Violencia no son lo mismo, la primera es una caracteristica intrínseca que usamos para la protección de nuestra integridad de un evento externo agresivo o violento, mientras que la violencia se usa para la sumisión o invalidación del otro a través del uso excesivo de la fuerza y la imposición de conceptos. En aquellos espacios donde no estamos siendo reconocidos como seres corpóreos sentí-pensantes y nuestra integridad se ve amenazada o atentada explicita o tácitamente una sola vez o reiteradamente.
6. Sabemos que de no cumplirse nuestra solicitud de respeto, consentimiento, consideración y cuidado, podemos reaccionar agresivamente para proteger nuestra estima, identidad e integridad y alejarnos de esa personas o entornos, o solicitar la restricción legal para ser protegidos y alejar al victimario.
7. El mandato es unilateral, y es necesario en situaciones donde la seguridad y el bien propio y común está siendo irrespetado o violentado. El problema del mandato-orden es que no educa, ni responsabiliza, sólo exige acatamiento y sometimiento. Por el contrario, los acuerdos, educan y responsabilizan, porque solicita a los participantes a ver, entender al otro y comprometerse con su parte del trato. Por lo tanto, inclinémonos por generar más acuerdos en nuestros contextos y usemos los mandato-orden en situaciones donde no se logra conversación.
8. También la forma de vestir, los escotes, andar sin camiseta, en bóxer, en ropa interior, los movimientos eróticos, etc.
9. Las miradas son justas y necesarias, somos cuerpos sentí-pensantes objeto de deseo.

 

 

About Daniel Andrés Mora Lugo

Fundador y Creador de Sextima, Licenciado en educación para la primera infancia en formación, Former Director Creativo de SanchoBBDO, meditador Vippasana, tallerista, viajero, former estudiante y actual profesor del Centro de Estudios CasaOcho. Sabe que la autoestima y la sexualidad van de la mano, no pueden ir separadas y en orden de construir una se necesita de la otra. Conoce su trabajo aquí en sextima.co o en su obra #ignominia aquí.

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